Mientras muchos cubanos hacen filas por alimentos, el nieto de Raúl Castro exhibe un medallón de oro y dice que quisiera que todos vivieran como él. ¿Desatino o mensaje deliberado? Vestido con ropa de marca, manifestó su interés y buena disposición para establecer diálogos con los Estados Unidos. Quizás todo fue una señal al capital internacional. Quizás “El Cangrejo” no le estaba hablando a Cuba.