El 31 de mayo, las elecciones colombianas dejaron en primera vuelta a Abelardo de la Espriella y a Iván Cepeda. Tomar partido por algún bando es complejo: ambos representan al mismo orden liberal burgués, que lleva doscientos años oscilando entre progresistas y conservadores sin tocar la contradicción capital-trabajo. Gobierne quien gobierne, los derechos que se conquisten hoy se perderán mañana, en un ciclo que solo la organización masiva puede romper.
¿Son marxistas las Vanguardias Iberófonas? Sí, pero no como un dogma. Lo somos en tanto herederos de la tradición racional de nuestra civilización, una que pasa por Aristóteles, Santo Tomás de Aquino y la Escuela de Salamanca. Lo somos en tanto reivindicamos el método que el propio Marx practicó: la síntesis dialéctica de fuentes diversas. Así, antes que marxistas, somos materialistas; antes que fieles a nadie, amigos de la verdad.